jueves, 20 de julio de 2017

¿Quién soy?

¡Hola! Llegó el momento de presentarme... 
Nací en Argentina, en un día de invierno. Mi primer contacto con la lectura fue por imitación, viendo a mi abuela leer. Mis primeras lecturas fueron viendo las imágenes de los libros e inventando historias a partir de ellas. Cuando aprendí a leer mis padres empezaron a comprarme libros para niños y me encantaban los cuentos tradicionales como Caperucita Roja, Blancanieves, El gato con Botas, etc. A los seis años comencé a leer la revista "Anteojito" hasta que dejó de publicarse y también leía libros que mi padre tenía en su biblioteca que según el canon literario no eran para mi edad. 

Mi padre me enseñó a escribir y las reglas de ortografía a través de dictados y de escribir muchas veces la misma palabra. De ahí mi obsesión con los errores de ortografía. 


Cuando comencé a estudiar Letras, se despertó en mí el deseo de escribir mis propias historias. Y después de un viaje a fines del año pasado, decidí crear páginas en diferentes redes sociales para publicar mis escritos y los libros o frases de otros/as escritores/as que me gusten. 


Para finalizar y para que me conozcan más, les dejo una nota que encontré estos días buceando en la web con la que me sentí muy identificada:
 

Por qué enamorarse de una mujer que escribe es mágico

“Sal con una mujer que probablemente nunca use ropa completamente limpia, por las manchas de café y de tinta. Tendrá muchos problemas con el espacio en su closet, y su computador nunca será muy aburrido porque es ahí donde se encuentran tantas palabras, tantas palabras que está abarrotada en medio del espacio.
Encuentra una mujer que escriba. Sabrás que tiene un sentido del humor, un sentido de empatía y bondad, y que construirá mundos, universos para ti. Ella es la que tiene la más débil de las sombras debajo de los párpados, la que huele a café y a coca-cola y a té verde de jazmín. Ves a esa mujer inclinada sobre un cuaderno. Esa es la escritora. Con sus dedos manchados de vez en cuando con carbón, con la tinta que viajará en las manos al entrelazar sus dedos con ella.
Nunca parará de producir aventuras, de héroes traidores. Luz y sombra. Amor y miedo. Esa es la escritora. Nunca se resistirá a llenar una hoja en blanco con palabras, cualquiera que sea el color de la página.
La encontrarás sentada en una cafetería vieja de cualquier casco antiguo de cualquier ciudad lo suficientemente hermosa como para tener uno. O en un banco solitario de un parque aún más solitario bajo un árbol que haga no mucha sombra, la suficiente. O estará a la orilla del río sobre una piedra como si fuera una sirena, o en un mirador de una carretera llena de curvas donde no esperaste encontrar nunca a nadie, o en el suelo de una estación de tren. Da igual dónde la encuentres. La cuestión es que la encontrarás siempre escribiendo. Encorvada sobre el cuaderno, bolígrafo en mano. O quizá tecleando como una posesa en su smartphone o en su ordenador portátil. Tú y el resto del mundo posiblemente piensan que tiene un problema de adicción a las redes sociales. No, ella está escribiendo una historia que probablemente se le acabe de ocurrir en ese momento.
Una chica que escribe no busca un novio, ni un amigo, ni un amante, ni siquiera un alma gemela. Una chica que escribe busca un muso. Porque una chica que escribe narra aquello que le importa y tú, su muso, le importarás y mucho. Serás para ella alguien a quien escribir todos sus poemas, sus cuentos, sus entremeses, sus dramas, sus conatos de obras de teatro, sus diálogos sueltos, sus escenas, sus novelas, sus descripciones, sus relatos, sus ensayos, sus post. El protagonista de todas sus historias, alguien de quien aprender y en quien inspirarse cuando no sea capaz de salir del bloqueo de la hoja en blanco. Te va querer tanto que podría asustarte, porque para ella te convertirás en su historia favorita.
Cuando confíe en ti lo suficiente como para vencer la vergüenza y el miedo escénico, es muy probable que esa chica que escribe quiera leerte algo de lo que ha escrito.
Procura no encariñarte demasiado con una chica que escribe si te da miedo ver tus palabras impresas. Porque es muy posible que algunas de tus mejores frases acaben en alguna de sus libretas y que una historia, un post, un poema, crezca de una de ellas.
Ella, la chica que escribe, que lee, que disfruta, que crea historias será un reto. Mantenerla a tu lado no será cuestión sencilla. Disfrutará, probablemente, del cine “raro” y preferirá comprar libros antes que vestidos, pero aun así podrás encontrarla un día vistiendo solo sus lentes y algún libro que le guste porque así se lee mejor.
Antes de que ella hable, su mente escribe sus pensamientos en palabras que se extienden en el espacio vacío entre sus ojos y la atmósfera. Si te enamoras de una mujer que escribe vas a vivir para siempre en sus textos, artículos, novelas y notas."

La pueden encontrar en: http://peru.com/mujeres/voces/que-enamorarse-mujer-que-escribe-noticia-269565 

Juana.-

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